Ella y su imagen

06 Junio, 2008

No podía esperar más, quería dejarse llevar, caminar sin rumbo. Quería que no hubiese ni momento ni lugar, perder la obsesión por el tiempo y el espacio. Decidió que no iba a ir a trabajar, algo se inventaría. Se bajó del metro después de cruzarse miradas con todos los que iban con ella en el vagón, eran los mismos de todas las mañanas, desde hace años coincidían. Aunque algunos se iban y volvían meses después, otros no volvían nunca más, también estaban los nuevos, los temporales, los de días alternos. Ella estaba siempre. Por eso los “fijos” la miraron extrañados cuando ese día se bajó corriendo en una estación que no era la suya. Cogió la misma línea en la otra dirección y volvió a casa, cogió su cámara y se fue a la calle. Llevaba toda la vida haciendo fotos, eran sus mejores recuerdos, su mejor manera de expresarse. Sabía que algun día encontraría la imagen que la retrataría, pero todavía no había dado con ella y quería iniciar su búsqueda.

Una respuesta para “Ella y su imagen”

  1. Anónimo escribió

    Conozco a los fijos de mi vagon, me entran ganas de hablar con ellos…ella encontró su imagen?

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