Feeds:
Entradas
Comentarios

Mi 2010…

Nunca en mi vida había hecho esto, pero no sé por qué, este año me ha apetecido hacerlo. Voy a reflexionar sobre lo que ha sido este año para mí. A los que no le interese mi vida, pueden ir cerrando ya la web porque esto es larguito y no hay nada más (avisados estáis).

Yo creo que la razón por la que me he lanzado a esta entrada es que realmente este año ha sido uno de los años más especiales que he vivido. Por múltiples razones. Algunas buenas, otras malas. Pero en general ha sido un año en el que he aprendido mucho sobre mí mismo y sobre la gente que me rodea.

En resumen, creo que ha sido un año en el que las relaciones personales han cobrado mucha importancia. A un año ya de haber acabado la carrera, empiezas a posicionar a todas las personas que conociste en los distintos lugares de la relación. Descubres qué gente de esa etapa va a continuar a tu lado, que gente vas a ver de vez en cuando y a cuales has perdido la pista de forma, posiblemente, definitiva (aunque Facebook trate de impedirlo). En estos momentos me doy cuenta de que durante esos años hice grandes amigos, algunos de ellos posiblemente de los mejores amigos que tengo y que para conservarlos es necesario hacer un esfuerzo especial. Un esfuerzo que es muy recompensado solo por tenerles cerca (aunque estén a muchos kilómetros de distancia).

Siguiendo con las relaciones personales, este año he redescubierto a muchos de mis amigos de siempre, que durante la universidad quizá mantuve algo más alejados. Algunos que han vuelto de países lejanos para quedarse y seguir aportando, otros que siempre han estado ahí pero que ahora se vuelven aún más imprescindibles.

Por supuesto, también ha habido espacio este año para conocer a gente nueva y afianzar amistad con conocidos recientes.

En evidente que este año una persona ha tenido un sitio especial. Hubo momentos malos, pero yo me quedo con todo lo bueno, que ha sido increíble. Inmejorable. No quiero hablar mucho de esto, porque creo que no corresponde, pero no podía evitar citarlo.

Curiosamente, este año no he tenido mucha presencia familiar alrededor de mi vida (exceptuando evidentemente a la familia más directa, de la que sólo puedo decir cosas buenas), pero imagino que eso también va por rachas. Es lo bueno de la familia. Siempre está ahí.

Y es que sin duda alguna, si hay algo absolutamente necesario en la vida, eso son las personas. Aunque a veces no apetezca estar con ellas, sé que no podría vivir sin ellas. Eso lo tengo más que seguro y este año ese sentimiento ha sido muy reforzado.

Por otro lado, este año ha significado mi desembarco definitivo en el mundo laboral. Ya cada vez veo más lejos mi etapa de estudiante. Etapa que aún echo de menos bastante. Haciendo una valoración general de este año laboral, he decir que no estoy del todo contento. A ver, hay cosas muy buenas, pero también ha habido algunas cargas importantes que espero ir solucionando. La principal y más importante es la motivación. He descubierto que para poder trabajar a gusto necesito estar muy motivado con el trabajo que hago. Y motivación para mí no es un sueldo a fin de mes. Motivación es que me interese lo que hago, que me suponga un reto, que tenga su importancia, su repercusión, que sea divertido. Y esto no ha sido así durante todo el año. Es cierto que los últimos dos meses la cosa está cambiando a mucho mejor, pero aún queda mucho por hacer (aunque esta última semana ha habido una noticia que ha afectado a mi mundo laboral como un auténtico terremoto, y aún queda ver que daños colaterales ha causado y que cambios va a producir). Veremos cómo evoluciona todo.

Este año me he lanzado directamente a la piscina de una de mis aficiones más importantes. Me he lanzado a escribir. Y he escrito bastante (aunque mucho menos de lo que me gustaría). Sigo aprendiendo y formándome, pero lo mejor de todo es que aquí sí que sigo muy motivado y con ganas de escribir. Me divierto mucho pensando en mis historias y desarrollándolas delante del ordenador (o libretita). Estoy muy emocionado con esta parte de mi vida y quiero seguir potenciándola.
También, durante este año (y el final del anterior) me he reconciliado con el deporte. Mis años de universidad acabaron con mi (poca) forma física. Dejé casi de lado el deporte y sólo me dediqué a ello de forma casual. Ahora estoy recuperando poco a poco ese gusto y lo estoy disfrutando mucho. Como parte negativa (muy muy muy negativa), tengo que incluir en este apartado mi desgraciado (y muy tonto) accidente que me llevó a romperme la pierna y que me tuvo parado casi 6 meses. Los dos meses y medio que estuve encerrado en casa fueron muy duros (no solo por el dolor e incomodidad), pero también tuvieron sus momentos (esas visitas de amigos, esos cuidados especiales, y esa semana santa de locos). Agradecí mucho cada segundo que me vinisteis a ver y conseguisteis que me olvidara un poco de mi pierna. Muchas gracias a todos. Ahora ya recuperado (aunque con un hierrito todavía dentro de mí), estoy volviendo a mis rutinas deportivas.

Otra cosa que recordaré de este año 2010 en el futuro será sin duda el gran viaje que hice este verano. Recorrerme Estados Unidos con un gran amigo fue una de las mejores experiencias que he tenido jamás. Fue increíble. Tengo historias y anécdotas para contar, yo creo, el resto de mi vida. Lo peor del viaje, que ahora sólo tengo ganas de hacer uno aún mucho mejor, y eso va a ser muy complicado.

Hablando de viajes, este año también he visitado a muchos de mis amigos que están viviendo en el extranjero. En esos viajes disfruto mucho el poder sentirme durante unos pocos días parte de su experiencia vital. Es muy divertido ver cómo viven todos y se parte de eso. Gracias por acogerme y perdón a los que aún no he visitado. Lo haré.

Y ya para acabar, pues mencionar las cosas que siguen más o menos igual que siempre. Rutinas familiares, sigo con mis visionados compulsivos de series y películas, mi lento pero divertido aprendizaje en temas culinarios, los cumpleaños que año tras año tratamos de superar y más o menos todo lo que hace que siga disfrutando de la vida y que consiga que este año 2010 haya sido un año muy especial para mí.

Muchas gracias a todos los que habéis sido parte de mi vida este año. Sed muy felices y espero que en el 2011 sigáis ahí presentes. Os necesito a todos.

Muchos besos y abrazos para todos!!!

Volver a escribir

Con la tontería (y la ilusión de ver como un compañero vuelve a postear) llevo ya casi un mes sin escribir nada nuevo. Y eso se me hace difícil. Dándole vueltas al tema estrella con el que volvería a tocar el cielo surgieron en mí unos cuantos. Todos de esos temas científicos que de vez en cuando me gusta tocar. Algunos como las máquinas cuánticas, viajes en el tiempo, explicaciones neurológicas sobre cómo surge el miedo o en qué sueñan los ciegos… Hablaré sobre algunos en los próximos días, pero creo que para hoy me he reservado algo mucho mejor. Espero que os guste.

Se trata de una entrada con vídeos e imágenes de perros y gatos 🙂 Ahí van!!

Que mono:

Tortuga asesina:

Gato versus perro, round 1:

Yuhuuuuuuuu!!:

Paso de tu culo:

Masajito:

Oooooooh:

Gato cobarde:

¿Qué narices es esto?:

Gato con un peluche de perro:

Gatos versus perro, round 2:

Y el mejor de todos para mi gusto:

Espero que os hayan gustado tanto como a mí. A partir de ahora ya no veo de igual forma a los perros y a los gatos. Sólo estoy esperando que hagan gilipolleces 🙂

Fuente de imágenes www.vayagif.com. Página muy divertida y que me quita mucho tiempo de trabajo.

La necesidad de compartir

Amigos o fundaciones de amigos

Preservativos y fe

Hace pocos días El Vaticano filtró parte de una entrevista al Papa que saldrá publicada en forma de libro, en ella el Santo Pontífice admitía el uso del preservativo en determinadas circunstancias.

Viendo las calmadas reacciones de la Iglesia y las aclaraciones que el propio Papa hizo días después, podemos llegar a la sencilla conclusión de que en realidad las declaraciones filtradas fueron escrupulosamente escogidas por el estupendo Ministerio de Publicidad y Comunicación del que dispone El Vaticano que desde luego funciona mucho mejor que el Ministerio de Relaciones Exteriores  en su Dirección General de relaciones con los terrícolas.

Total, que el libro sale a la venta hoy, que es perfecto para las Navidades, que sale traducido en 18 idiomas y que en todos ellos dice mucho menos de lo que se presumía que podía decir. El Vaticano, para restarle peso a la polémica que surgió cuando se conocieron las declaraciones, recordó que las palabras dichas por el Papa en la entrevista son “a título personal, pues no estaba haciendo uso del magisterio en el momento de pronunciarlas”.

Ay, ay, ay, ay, ay! A título personal ehhh, bribón. Pues eso, que a título personal dice Benedicto que las prostitutas (no sus clientes) pueden empezar salvándose por salvar su vida… Supongo que en realidad no quería decir algo así como queridas-putas-traer-vosotras-los-condones-que-no-en-todas-las-farmacias-vaticanas-los-venden.

En España se venden unos 130 millones de condones al año, gracias a Dios tenemos superado con creces lo que este tipo viene a contarnos, el problema es que no es así en el resto del planeta. Fruto del azar hoy se publica el Informe Anual sobre el SIDA/VIH de la ONU.

Un año de trabajo…

No mio. Después de casi un mes sin publicar nada, quería volver por todo lo alto. No creo que lo vaya a conseguir pero al menos espero que el vídeo que vais a ver os guste tanto como a mí.

Se trata de un timelapse impresionante. Posiblemente el más currado que he visto nunca (y he visto muchos ya que me flipan demasiado). Un timelapse, para quien no lo sepa, son estos vídeos en los que podemos ver en unos segundos un proceso que tardaría horas u años, como la apertura de una flor o el movimiento de las nubes.

Este que os voy a poner es uno creado para el canal de video en HD dedicado a timelapses astronómicos de la plataforma Vimeo, conocido como “We are all made of stars“. Ahí podéis ver muchos más, pero he elegido el que me ha parecido más alucinante.

Su autor, Dustin Farrell, dice que le ha llevado todo un año de trabajo recopilar la enorme cantidad de imágenes necesarias para poder componer este vídeo. Me lo creo. Sin más, espero que lo disfrutéis.

Volveré dentro de poco con material propio. Lo prometo 🙂

Se siguen superando

Sabía que merecía la pena seguir un poco más. Sabía que algo iba a sacar de ello. Aunque fuera inspiración para una nueva entrada. Algo. No me podían defraudar. Y no lo han hecho. Ayer por fin recogí las mieles de mi espera. Fue duro pero mereció la pena.

Me explico. No sé si recordareis aquella entrada que escribí hace ya nueve meses (exactamente nueve meses y cuatro días). Aquella entrada que se llamaba Clubs, en la que relataba mi afición a apuntarme a todo tipo de Clubs y qué cosas había obtenido de ello. En especial hacía referencia a cierta promoción que me hizo bastante gracia.

Pues bien, despedía aquella entrada con la siguiente frase:

Creo que voy a aprovechar este fin de semana para darme de baja de todos mis clubs. Bueno… quizá aguante un poco más 😉

Pues en efecto. Aguanté. Sabía que iba a merecer la pena. Y lo ha hecho. Ayer recibí una llamada de mi tan amado club Carrefour (que a este paso ya me pueden empezar a enviar los cheques de publicidad a mi domicilio que por supuesto ya tienen) para ofrecerme la nueva gran oferta que ha salido directa de sus grandiosas mentes pensantes. Os la cuento en detalle para que captéis su grandiosidad.

Resulta que desde hace ya un tiempo (será indeterminado ya que no conozco la fecha), la empresa Carrefour se adentró en el mundo de los seguros, vendiendo una gran cantidad de paquetes. Podéis verlo aquí (si a alguien le interesa). Pues resulta que en breve van a ofrecer una nuevo paquete de seguros. Todavía no aparece en la web, pero ya han comenzado a ofrecérselo a sus “mejores clientes”. A los que tanto cuidan. A sus socios.

Pues eso. Ayer me llamaron para ofrecerme su nuevo Seguro de Vida. La chica que me llamó estaba muy lanzada, así que cansado ya de luchar contra tele operadores de Jazztel, Orange, Ono, Gas Natural y todas estas empresas que siempre encuentran el peor momento para llamar (quizá cualquier momento es el peor momento), la dejé hablar y que me lanzara todo su ataque promocional. Que gran idea tuve. Después de contarme todas las coberturas que tenía el seguro, el precio tan bajo mensual, la gran suma de dinero que cubriría cualquier accidente laboral que supusiera alguna lesión grave o mi muerte (fue una llamada un tanto tétrica) me preguntó que me parecía. Por supuesto le dije que no estaba interesado (no hay cosa que me dé más yuyu que los seguros de vida) y es el momento que ella estaba esperando para lanzarme su último ataque. Su gran oferta para convencerme: “Para que se lo piense mejor, usted puede apuntarse gratis durante un mes y así comprobar las coberturas”. Un silencio de reflexión por favor.

¡¡¡¡¿¿¿Cómo quieren que pruebe las coberturas de un Seguro de Vida en un mes???!!!! ¿Están locos? ¿Qué quieren diga..? A ver, voy a probar a romperme la columna y así veo cómo se comporta mi seguro… pero solo este mes que luego tengo que pagarlo. Hay que darse prisa… Me dejó a cuadros. Aún sigo en shock. ¿Qué publicista está detrás de esto? ¿A cuántas personas habrán convencido con ello? Es que es de sonados.

Se lo comenté a la chica y después de quedarse un momento callada, se empezó a reír. Eso demuestra que esta gente recita las cosas de memoria. Sin pensarlas. Lo entiendo. Es un trabajo poco apetecible como para encima reflexionar sobre él. La culpa no es de ellas sino de sus jefes y de la gente que supuestamente está ahí para “pensar”.

Por supuesto me he apuntado a la promoción 🙂

Ese maldito número

Tengo ganas de escribir esta entrada. Todo surgió ayer en una conversación con un compañero de trabajo. ¿El tema que la motivó? La piratería, el canon digital, la sentencia europea sobre estos temas… Típica conversación de un día de trabajo.

Bueno, creo que si soy capaz de escribir bien esta entrada (os aseguro que me supone un reto) llegaréis al estado mental en el que me encuentro y que no tengo claro cómo definir. Espero que os sorprenda. Por eso, voy a tratar de escribir la entrada en la manera en que se haría el proceso mental para intentar que la idea surja en vuestras cabezas y que esta entrada sea sólo una guía de pensamiento. A ver si lo consigo.

Lo primero puede que para algunos sea innecesario y algo pesado, pero creo que para la mayoría es totalmente necesario para comprender el resto del razonamiento. Necesito enseñaros algo sobre cómo funciona un ordenador y sobre el tratamiento digital de los datos, cualquier tipo de datos.

Los ordenadores trabajan en estados binarios. 1 o 0. Algo puede ser ON u OFF. Vale, esto creo que todos lo sabíais. La cosa es que cuando se trabaja con un ordenador, todo debe convertirse a una representación binaria pues es la que seremos capaces de procesar. Si, Por ello, hay que trabajar en base binaria. Voy a explicar que significa esto.

Nosotros trabajamos en base decimal. Esto quiere decir que nuestros números van del 0 al 9. Si aumentamos una unidad ya estaríamos en las decenas. A 10 decenas pasaríamos a las centenas. Y así sucesivamente. Los ordenadores hacen lo mismo, pero solo trabajan de 0 a 1. Al aumentar una unidad más, ya se pasaría a “sus decenas” (no es un buen nombre) y así sucesivamente. Lo vemos con un par de ejemplos:

Base decimal: 008, 009, 010, 011, 012, …, 098, 099, 100, 101, …
Base binaria: 000, 001, 010, 011, 100, 101, …

Por supuesto, un número binario se corresponde con un número decimal y viceversa. Lo vemos:

Número binario: 100111011 = 1*2^8 + 0*2^7 + 0*2^6 + 1*2^5 + 1*2^4 + 1*2^3 + 0*2^2 + 1*2^1 + 1*2^0 = 256 + 32 + 16 + 8 + 2 + 1 = 315

(* significa multiplicar y ^ elevar)

No sé si se habrá entendido bien este proceso pero hemos visto que el número binario 100111011 es igual al número decimal 315. Si queréis entender un poco mejor esto o directamente entenderlo porque no lo he explicado nada bien, podéis leer la siempre socorrida wikipedia

Seguimos. Una vez que sabemos que los ordenadores sólo trabajan con número binarios, es necesario saber a que nos referimos cuando digo “trabajan”. Me voy a limitar únicamente al tema sobre el que trata esta entrada que son los datos almacenados en nuestro ordenador. Con esto me refiero a documentos de texto, fotos, vídeos, música… estas cosas comunes de todos los días. Pues estas cosas, que cuando nosotros las vemos nos parecen textos, fotos, vídeos o música, para los ordenadores no son más que un conjunto de 1s y 0s, lo que en informática se conocen como bits. Os lo explico un poco mejor.

Parto del ejemplo más sencillo que es el texto. Para un ordenador, cuando trabaja con un texto, cada letra está representada por un número, que por supuesto es binario. Según el tipo de documento que estemos utilizando (si es de word, del bloc de notas, una página web…) cambiará la representación. Pueden ser números más grandes o más pequeños, pero siempre es un número (creo que los más listos ya sabrán por dónde van los tiros de esta entrada, pero sigo).

Vamos a verlo todo con un ejemplo clarificador. Pensemos en la palabra “HOLA”. Si utilizamos la codificación más típica, que utiliza 8 bits para cada letra, vemos que la palabra HOLA, será procesada como:

H = 72 => 01001000
O = 79 => 01001111
L = 76 => 01001100
A = 65 => 01001000

Por lo tanto HOLA = 01001000010011110100110001001000 => 1213156424 en decimal. Podemos ver que cuando trabajamos en el mundo digital, la palabra HOLA equivale unívocamente al número 1213156424 y no a otro.

Ahora pensemos más a lo grande. Un libro. Un libro no es más que un conjunto de palabras ordenadas y por tanto de letras, y por lo tanto de bits. Así que si cogemos todas las letras de un libro, las convertimos en el número binario y ese número lo pasamos a su representación decimal obtendremos un número. El que sea, muy grande seguro, pero un número. Con esto quiero decir que cualquier libro equivale únicamente a un número cuando trabajamos en el mundo digital. Todo lo que el autor ha pensado, todas las horas que ha gastado para crearlo, todo el trabajo, se reduce únicamente a un número. Un número que alguien con mucho tiempo podría haber tecleado aleatoriamente y luego hacer la conversión contraria. Un maldito número. ¿Os imagináis? Escribo un número de chorrecientas cifras, le doy a convertir en letras (hay programas que lo hacen) y me sale el Quijote. ¿O por qué no un libro mucho mejor que aún nadie ha escrito? ¿Por qué no dedicarme a registrar todos los números por si de alguno sale una obra maestra?

Por supuesto, esto que os he explicado sobre los libros, es exactamente igual en otros tipos de datos, como música, fotos o vídeos. Es más complejo el proceso de codificación, pero al final el proceso es el mismo. Vas a obtener un número. Un número mucho más grande (por eso una película ocupa mucho más que una canción que a su vez ocupa más que una foto y mucho más que un libro), pero un solo número. Asusta. Toda obra de arte reproducible en formato digital se reduce a ser únicamente un número. Con esto dejo fuera a la pintura, la danza, la escultura, la arquitectura (aunque los planos sí serían un número) o el teatro (lo mismo ocurre con el libreto).

Cuando piensas en esto, ¿dónde queda el arte? ¿Podrían las máquinas componer una música mejor que la Mozart por el simple hecho de prueba y error, probando con todos los números? ¿Se puede generar una fotografía de la nada que signifique la cosa más bella jamás vista? ¿Todo el proceso de creación de una película, con todas las personas que están involucradas, todos los gastos, material, horas de trabajo, se podría reducir a dar con el número correcto? Desanima un poco. Viéndolo desde este punto, ¿qué es la creación o creatividad? ¿Encontrar el número correcto?

No lo creo. Hay dos cosas que para mí, destrozan esta teoría. Vale, admitimos que una obra = un número, sí o sí. Aquí no hay duda ni refutación. Pero vamos a darle una vuelta y para ello volvamos al ejemplo de HOLA. HOLA = 1213156424. Vale. Pero estamos diciendo que una palabra de 4 letras equivale a un número de 10 cifras. Sólo ese número. Ahora supongamos un libro. Las cifras serían escandalosas. Dar con ese número que suponga la gran obra maestra que estamos buscando podría ser un trabajo mucho más laborioso (en términos de tiempo) que escribir ese libro. Es prácticamente imposible dar con ese número mágico que haga de tí el mejor escritor de la historia. A día de hoy y con las herramientas computacionales existentes no es viable (en un futuro…). Por otro lado, en caso de dar con el número correcto, que sería eso. Sería como un descubrimiento. Como cuando Colón se encontró sin querer con América. No es una creación. No se ha puesto a pensar que quería hacer. Simplemente la encontró ya hecha en ese baúl escondido en el lugar más recóndito del mundo, prácticamente inaccesible. Eso no es arte. Eso no es nada. Por eso el proceso creativo, no sólo es necesario sino que, es el único válido para que el arte exista.

Aunque esto último, abre otro interesante debate. Si se puede encontrar ese número mágico que descubra el gran libro secreto, significa que ese libro ya ha sido escrito. Lo único es que nadie lo ha puesto en palabras entendibles por nosotros. En que lugar deja eso a la creación. Quiero decir, cualquier cosa que escribamos, fotografiemos, compongamos y toquemos o grabemos ya existe. Es uno de los infinitos números que existen. Aquí dejo este punto. Que cada uno desarrolle sus ideas.

Como os dije al principio, no tengo muy claro que pensar acerca de todo esto. Me ha puesto la cabeza del revés y aún no tengo nada claro. Escribo esta entrada con tres motivos. Primero, tratar de aclarar un poco mi cabeza exponiéndolo de forma explicativa (cada vez utilizo más este blog como mi psicólogo personal). Segundo, transmitiros estas ideas, que como poco me parecen muy interesantes. Y por último, tratar de haceros partícipes de este debate y extenderlo un poco en los comentarios, que seguro que tenéis mucho que decir.

Espero que os haya interesado, que os haya hecho pensar y especialmente que haya conseguido explicarlo bien. Un saludo. Yo sigo aquí pensando.